Sobre el movimiento de Spotify y las quejas

Spotify

'Hombres de Agua' en Spotify

Ayer los responsables de Spotify anunciaron algunos cambios en el servicio que tendrán lugar a partir del próximo 1 de mayo y se produjeron reacciones de todo tipo, pero me resulta curioso en cierta manera el tema de las quejas. Previsibles, por otro lado, pero no dejan de hacerme gracia. Vayamos por partes. Estos son los cambios que se producirán en Spotify:

  1. A partir del primero de mayo, cualquier usuario de Spotify Free o Open que se haya registrado en Spotify antes del dos de noviembre del 2010, podrá escuchar gratis hasta 5 veces cada canción de nuestro catálogo. Los usuarios que se hayan registrado después del dos de noviembre del 2010 verán este cambio reflejado seis meses después de la creación de su cuenta.
  2. Adicionalmente, cualquier usuario Spotify Free o Open podrá escuchar gratis un máximo de 10 horas al mes de música de nuestro catálogo. Esto es equivalente a 200 canciones o 20 álbumes.

Muchos se han tirado de los pelos. Algo previsible, como decía antes, pero que no tiene mucho sentido en mi opinión. Estamos constantemente quejándonos del precio de los discos, de las entradas de cine, etc. y demandando nuevas soluciones que nos permitan escuchar música, ver películas o comprar libros de forma más cómoda y barata. Spotify, no nos olvidemos, va a seguir ofreciendo acceso gratuito a su bestial catálogo musical. La novedad es que, además de tener que escuchar publicidad (que ya es una forma de pagar para no tener que rascarnos el bolsillo), se introducen un par de límites mensuales. Y entonces lanzo una pregunta: ¿para cuántos de vosotros no son suficientes 10 horas al mes?

Vale, para todos los que hayáis contestado “para mí” a la pregunta anterior: ¿de verdad os parece demasiado pagar 5 euros al mes que cuesta la versión Unlimited por tener acceso sin restricciones ni publicidad? Son 60 euros al año. 60 euros por miles y miles de discos. Cualquier disco barato en CD ya vale 5 euros. En iTunes suelen costar unos 9 euros. ¿Por qué tirarse de los pelos, entonces? ¿A qué viene tanta queja? Spotify es un negocio en el que se supone que tanto sus propietarios como las discográficas y los artistas deberían de ganarse unos euros. Algo que, de momento, no está pasando (hace unos meses se dieron las cifras de pérdidas que está teniendo la compañía). Coño, para una vez que podemos pagar poco por tener acceso a casi toda la música que queramos, ¿nos ponemos tontos? ¿O es que verdaderamente lo queremos todo gratis?

La versión Premium son 10 euros al mes. O 120 euros al año, como os guste más verlo. Y permite llevarnos toda la música de Spotify que queramos en nuestro móvil. Si os pregunto cuántos de vosotros necesitáis esto seguramente pocos me contestaréis positivamente. Entre otras cosas porque el servicio cuenta con más de 10 millones de usuarios registrados y solamente un millón paga por el servicio (habría que ver cuántos usuarios son Premium y cuántos Unlimited), pero es una opción muy buena para quien sí tenga esta necesidad.

Para acabar, mi caso particular como usuario y como artista cuyos contenidos se ofrecen en Spotify:

  1. Como usuario: por el momento no sé si esas 10 horas mensuales de la versión Free, que es la que tengo, serán suficientes para mí. A partir del 1 de mayo, cuando se activen estos límites, lo iré comprobando. Si realmente necesito más tiempo de escucha me pasaré a Unlimited pagando 5 euros al mes. Sin problemas.
  2. Como artista: los dos discos que nu-b hemos lanzado al mercado están en Spotify. El primero de ellos lleva ahí años, mientras que el segundo fue lanzado hace un par de meses. Por el momento nosotros no hemos olido ni un solo euro por escuchas o ventas realizadas en Spotify, pero sinceramente esto es algo que, por el momento, no nos preocupa. Nuestro objetivo es que nuestros discos puedan ser escuchados por el mayor número de personas para que puedan decidir si les gusta o no y, posteriormente, comprarlo o venir a vernos a los conciertos o lo que sea. Y Spotify es perfecto para esto.

‘Hombres de Agua’ en iTunes y Spotify

Si hace unos meses regalamos tres temas de ‘Hombres de Agua’ en Bandcamp para todo aquel que quisiera tomarse un aperitivo de nuestro nuevo disco, llega el momento de poder escucharlo entero y de forma gratuita gracias a Spotify y de poder comprarlo en formato descarga, entero o a trozos, en iTunes. Ahí lleva ya un par de semanas, pero en Spotify está disponible desde ayer mismo.

En la plataforma de Apple tiene un precio de 8,99 euros si se compra/regala entero, pero también se pueden comprar/regalar los temas por separado a 0,99 euros cada uno. A mí personalmente esta última opción, la de comprar temas sueltos, no es que atraiga demasiado. ‘Hombres de Agua’ no es un disco conceptual que haga absolutamente necesaria la escucha de todos los temas en un determinado orden para entenderlo, pero sí es cierto que los temas están relacionados, que los pusimos en un orden y no en otro por alguna razón, que forman una obra completa. Le veo cierta utilidad, ojo, y me parece bien tener a nuestro alcance cuantas más opciones mejor, pero si me preguntan yo siempre diré que prefiero que quien lo escuche lo pueda hacer de principio a fin y se meta de lleno en el pequeño universo de los hombres de agua.

El disco en formato físico debería estar disponible en todos los Fnacs de nuestro país, aunque no tengo muy claro que así sea. Si os pasáis por algún Fnac a por él y no lo veis lo mejor es preguntar e incluso pedir que os lo traigan, que para eso están. Por otro lado nosotros mismos los vendemos en los conciertos, algo que nos mola bastante.

‘Hombres de Agua’ en Spotify
‘Hombres de Agua’ en iTunes

Tres temas de ‘Hombres de Agua’ de regalo

Mientras seguimos trabajando para poder lanzar el disco a la venta tanto en formato digital como en formato físico, hemos pensado que es una buena idea regalar los tres primeros temas de ‘Hombres de Agua’ a todo aquel que los quiera. Desde este mismo post podéis escucharlos y descargarlos de forma totalmente gratuita:

Hemos optado por usar Bandcamp como plataforma para regalar estos temas por su facilidad de uso para todas las partes y por su gran cantidad de posibilidades. Espero que os gusten los temas.

Videoclip de ‘Tus ojos’

Hace unos días estrenamos en la red el videoclip de ‘Tus ojos’, primer single de nuestro segundo disco ‘Hombres de Agua’ (aquí la impresionante portada obra de Oriol Malet), aunque llevaba unas pocas semanas dando vueltas por alguno que otro canal musical de televisión. Y eso siempre mola. Aquí lo tenéis:

El tema está sonando en diversas emisoras de radio nacionales y si todo va bien podremos lanzar el disco a la venta en un par de semanas. Primero en formato digital y luego en formato físico. Ya daré los detalles cuando llegue el momento.

Ah, en YouTube podéis ver el clip en HD (720p y 1080p): ‘Tus ojos’.

Los programas de cocina molan

Yo no soy muy buen cocinero que digamos. Sé hacer cuatro o cinco cosas -algunas de ellas como un verdadero experto, también hay que decirlo- pero nada más. Y siendo así las cosas resulta que los programas que más me gustan son aquellos relacionados con la cocina. Los de recetas, los concursos, lo que sea. No sé muy bien por qué, pero me chiflan. Quería yo recomendaros un par de programas que me gustan mucho, el segundo de ellos descubierto muy recientemente por azar.

Cooking with Dog
El nombre, aunque es claro y cristalino como el agua, puede llevar a error a según qué mentes calenturientas. No se cocina a ningún perro ahí, pero el animal en cuestión sí que desempeña un papel importante. Me produce mucha risa. Una japonesa cocinando platos con una exquisita pulcritud, un perro ahí sentado que lo mira todo como si no fuera con él y una voz en off de un japonés hablando en inglés con un acento muy gracioso. Os dejo un vídeo:

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Música e imágenes: el caso de True Blood y el tema Bad Things

No es la primera vez que hablo aquí sobre el curioso efecto que produce una determinada música al sumarla a unas determinadas imágenes. Vamos, como si yo hubiera inventado el concepto de banda sonora o el del videoclip, ¿no? Lo que sí me gusta es incidir en cómo afecta a nuestra percepción de una pieza visual el hecho de que este acompañada por una música u otra. O por el silencio, que en determinados casos deja a las imágenes demasiado desprovistas de fuerza y en otros las convierte en escenas desgarradoras por sí mismas. También al revés: podemos ver de una forma u otra un mismo tema musical en función de las imágenes a las que lo asociemos.

En un videoclip se le añaden unas imágenes a una composición musical. En ocasiones estas imágenes tienen que ver con lo que la letra del tema, cuando la hay, nos explica. En otras, no. Pero siempre se parte de la música. Con las bandas sonoras es justo al revés. Se trata de acompañar con música una pieza visual. Y esto es algo más complicado que en el caso del videoclip, puesto que las imágenes, lo que está pasando en escena o lo que estén diciendo los personajes, hay que transformarlo en música. Hay que interpretar sensaciones, saber qué melodías son las que funcionan en base a las emociones que se busquen transmitir musicalmente. Paz, alegría, guerra, odio. Todo suena de distinta forma.

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Promusicae y SGAE atacan de nuevo. De forma infantil, como siempre

Ayer leía una noticia de hace unos días titulada Las ventas de música en España alcanzan mínimos históricos, donde se ofrecen algunas cifras (77 millones de ingresos en el primer semestre de 2010, que suponen un 12% menos con respecto a hace un año, 25% de las ventas en soportes digitales, etc.) y donde hay algunas declaraciones curiosas del presidente de Promusicae, Antonio Guisasola. Para este señor, la principal razón de esta situación es el intercambio ilegal de archivos musicales a través del P2P. La crisis económica también, pero así como de rebote. Porque llevan dando por culo con lo de las descargas desde hace muchos años.

Por otro lado, hoy leo en ¡Vaya Tele! que la SGAE culpa a Internet del descenso de la audiencia en televisión. ¿Por qué? Por el aumento del ancho de banda y del número de internautas. Tócate los cojones. Aquí veo dos posibles soluciones que la SGAE sabrá apreciar enormemente: hacer desaparecer ese invento del demonio llamado ADSL, volviendo así a los ruidosos módems de 56k -eso sí, pagando canon y sin rebajar el precio actual de una ADSL de estar por casa-, o ir matando internautas. Son dos propuestas que están al mismo nivel que sus argumentos.

Soy consciente de que para este tipo de personajes, anclados en el pasado y establecidos en una industria con modelos de negocio caducos, no debe ser fácil aceptar que se les ha acabado el chollo. Tampoco debe ser sencillo dar con la mejor solución, con la forma óptima de adaptarse a todo lo que les está pasando. Si fuera tan simple ya lo hubiera hecho yo. Eso lo entiendo. Nadie está pidiendo que se hagan las cosas de un día para otro. Pero parece que no escuchan a los que saben, a los que quieren que la industria se adapte correctamente a estos avances. No escuchan a nadie.

Estamos viviendo un período de reajuste que durará su tiempo y durante el cual este gente, mientras da con alguna salida válida, seguirá quejándose y llorando en vez de pensar y partirse los cuernos trabajando. Pensar, ese acto tan poco común para muchos. Es demasiado cansado, ¿no? Exige demasiado esfuerzo, claro. Hace que la cabeza duela y eso no gusta. Esa es la parte que me fastidia. ¿Por qué en vez de quejarse tanto e intentar prohibirlo todo no cierran el pico y se ponen a cavilar y a trabajar en la dirección a la que apuntan la tecnología, el sentido común y las preferencias de la sociedad actual? Si todos vemos más o menos hacia donde tira la cosa, ¿por qué nos tratan como a delincuentes e intentan poner barreras legales y estúpidas a todo?

La verdad es que todo este tema de las Gestoras de Derechos vs El Resto del Mundo -a los autores que nos den por culo, faltaría más- me cansa, ya lo dije en el post anterior, pero cuando leo este tipo de noticias me cuesta no decir nada.

Un par de vídeos del acústico de nu-b del pasado 17/06/2010

El pasado jueves 17 de junio estuvimos tocando en acústico en la sala de la que dispone VART, que viene a ser el nombre que recibe ese espacio multicultural que han montado la gente de Vicious Records. En esta discográfica estuve trabajando un tiempo y, como son muy buena gente, han decidido que Hombres de Agua, nuestro segundo disco, tiene que salir a través de ellos. Así que sí, en breve saldrá el disco a la calle por cortesía de Vicious Records.

La historia es que no había dejado por aquí ningún vídeo de la actuación. De hecho tengo unos cuantos esperando a ser editados y subidos a YouTube, pero voy a dejar aquí un par de ellos.

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Actuando en el Forum de Barcelona. Vídeos incluidos

El sábado pasado (12 de junio) estuvimos actuando en el Forum de Barcelona. Y digo actuando y no tocando en directo porque no siempre significan lo mismo y aquí toca diferenciarlo, ahora lo explico. Todo por culpa de una de esas propuestas que por un lado no puedes rechazar, mientras que por el otro no te acaban de convencer del todo.

Cosas positivas de la propuesta: actuar en el Forum de Barcelona -algo que no pasa todos los días, precisamente- y, además, por una buena causa (se trataba de un evento benéfico cuyos ingresos irán a parar a diversas organizaciones de apoyo a la mujer maltratada). Cosas negativas: la actuación tenía que ser corta (2 o 3 temas como máximo) y en playback.

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Los músicos del metro

Cada día cojo el metro. Al menos un par de veces al día. Ida y vuelta, que no es plan quedarse a dormir en la oficina. Cada día veo músicos en el metro. En los vagones y en los largos pasillos que hay que cruzar al hacer transbordo entre líneas. Los que van en los vagones suelen tocar el acordeón, aunque a veces entra alguno armado con un violín. En cambio, los que se colocan en los pasillos, disfrutan de una mayor libertad, lo que nos permite gozar de guitarristas, trompetistas, flautistas, percusionistas y más a todos los que pasamos por su lado.

Ayer mismo había, en el pasillo de siempre (el que cruzo todos los días, vaya), un negro que tocaba la trompeta. Con una mano. Con la otra podría haberse ayudado para sujetar el instrumento, pero no. Le bastaba y le sobraba con una mano. Y tocaba bien. Creo que el tío podría haber estado jugando mientras tanto con una PSP si hubiera querido, con esa mano libre.

Ahí hay tíos muy buenos. En muchas ocasiones me gustaría acercarme y pedirle al que allí estuviera que me enseñara. Da igual si se trata de una guitarra, un violín o un banjo. Me gustaría poder sentarme su lado ahí mismo, en el pasillo, y que me diera unas clases. Aprendería mucho. Llevo años tocando la guitarra (y el bajo, aunque algo menos), pero alcanzado cierto punto dejé de intentar ser más rápido o más habilidoso. Simplemente sé hacer lo que necesito hacer, lo que me gusta, aunque también me equivoco mucho.

Pero estos tíos, sin alardear de nada, tocan de la ostia. Y ahí están, en el metro, no en programas de televisión ni en locales de moda. Aunque podrían hacerlo perfectamente. Ahí están, viendo pasar a un montón de gente cada día. En manadas. Como borregos. Nosotros a trabajar. O a casa después de trabajar. Ellos regalándonos melodías a cambio de una mirada, una sonrisa y, en el mejor de los casos, todo eso más alguna moneda. Me he fijado en las monedas que suelen descansar a sus pies y suelen ser de las pequeñas. Pero ellos tocan igual. Y tocan bien. Y yo me limito a disfrutar de lo que hacen y a pasar de largo, como tantos, porque en ese punto todavía me queda media hora para llegar a casa. Me gustaría parame y que me pudieran enseñar cosas, ya lo creo.

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